martes, 25 de septiembre de 2012

El Consejo de Pueblos de Morelos apoya a Francesco Taboada Tabone

Carta dirigida al gobierno electo del estado de Morelos

Lic. Graco Ramírez Abreu
Gobernador electo del Estado de Morelos
Temistlapalohua tipakiu, ika ti techpalehuis ika nokni Francesco Taboada, tlazokamati.
Integrantes del Consejo de Pueblos de Morelos, organización de lucha que Usted ya conoce, lo saludamos cordialmente informándole nuestro apoyo en el nuevo encargo que el pueblo de Morelos le ha conferido. Por este medio hacemos de su conocimiento que unidos, representantes de diferentes regiones del estado, vemos con agrado la designación del compañero Francesco Taboada T. como representante y vínculo entre su gobierno y los pueblos indígenas por que conociendo la visión que Usted tiene para los próximos seis años en el desarrollo de nuestra entidad, contempla como prioridad a los pueblos y comunidades indígenas.




jueves, 13 de septiembre de 2012

Por Morelos, los indígenas primero


Por Francesco Taboada Tabone*
                                     Hueynanatzin en Cuentepec. Foto: Fernanda Robinson

CE. PUEBLOS Y GOBIERNO
   Según datos oficiales, los indígenas en Morelos suman alrededor de 300,000, cerca del 18% de la población, de los cuales 30,000 son nahuatlatos, es decir, hablan la lengua madre, el náhuatl.[1] Los pueblos donde se concentra el mayor número de nahuatlatos son Xoxocotla, Tetelcingo, Cuentepec, Santa Catarina, antiguamente llamada Zacatepec y Hueyapan. Existen casi por todo el estado comunidades donde el número de hablantes se concentra en los más viejos y es muy reducido. Otros pueblos que han perdido la lengua pero no la cultura han abanderado movimientos identitarios dinámicos y transformadores. Cuernavaca, es una de las ciudades donde se habla el mayor número de variantes de la lengua náhuatl, pues es históricamente un paso de rutas comerciales donde convergen nahuas de varias regiones culturales de la República.  El proceso de aculturación forzada de los pueblos nahuatlatos se ha acelerado violentamente en el último sexenio. El número de nahuatlatos se reduce día con día por lo que es necesario implementar las medidas necesarias para que la lengua original de Morelos se preserve y desarrolle en un ambiente de armonía y crecimiento cultural.

   La lucha de estos pueblos por su emancipación comienza cuando las huestes españolas invadieron parte del territorio que hoy ocupa Morelos. La Independencia y las leyes juaristas debilitaron a las comunidades propiciando los excesos de la industria de la caña de azúcar. Emiliano Zapata, que sí hablaba náhuatl como muchos otros de sus contemporáneos, trató de redistribuir las tierras de acuerdo a los títulos originales que daban fe de la fundación de pueblos. Los gobiernos postrevolucionarios, sin embargo, negaron al indígena morelense. Hasta mediados de los años ochenta, no existía en las monografías editadas por el gobierno ningún indígena en la población del estado. La conformación política de nuestra región ha condenado a la mayoría de las comunidades al yugo de municipios mestizos de carácter centralista, homogeneizante y excluyente que se han aprovechado de ellas y las tierras de su propiedad de infinitas maneras. Esto ha provocado que los pueblos se organicen para proteger su derecho a la reproducción cultural y la defensa de su territorio físico y simbólico. Xoxocotla, por ejemplo, ha llevado a cabo una lucha por su autonomía muy bien organizada a través de su historia cuyo último episodio fue el levantamiento de los 13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra; movimiento al cual el gobierno respondió con el uso injusto del ejército.

   Para los pueblos nahuas el amor tlazohtla y el respeto talcaiita van ligados a la reciprocidad, al concepto de tequio, de trabajo comunitario. Los gobiernos de los últimos sexenios en Morelos no han sabido honrar estos conceptos y su labor ha sido cotona, es decir, han estimulado la ruptura de la reciprocidad, provocando un relación de confrontación directa con los pueblos.

OME. LA NUEVA VISIÓN
   Uno de los mayores actos de justicia que el gobierno de la nueva visión debe ejecutar en Morelos es la municipalización de los grandes pueblos nahuatlatos con el objetivo de que éstos adquieran su autonomía cultural. Los pueblos indígenas son quizá el contingente más poderoso de nuestro enjambre social. No son un grupo vulnerable como los gobiernos lo han calificado inumerables veces para así hacerlos sujetos de políticas asistencialistas. Al ser los más antiguos propietarios de la tierra en la que hoy vivimos y considerarse guardianes de la misma, tienen la certeza moral, ética e histórica de exigir sus planteamientos y anhelos acudiendo a distintas formas de expresión que no siempre son aceptadas por el institucionalismo anacrónico y monocultural. Las demandas indígenas son tan urgentes en Morelos que requieren de toda la atención y presupuesto necesarios para ser atendidas. Nuevamente se presenta como ejemplo el caso de los 13 Pueblos que, en seis años, la administración saliente no ha conseguido rersolver. La municipalización será necesario ejecutarla desde una estructura que permita una negociación abierta y plural, una negociación en náhuatl.

  No existe en el gobierno de Morelos una instancia de la envergadura necesaria y con la altura histórica que le corresponde dedicada a este sector de la población, del que además, todos formamos parte pues muchos venimos de ahí y otros comemos de lo que en las comunidades se produce. La delegación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas ha resultado ser una agencia de colocaciones de personas ligadas al gobierno federal sin raigambre en los pueblos. Es urgente crear una Comisión Estatal de Pueblos Indígenas que funja como vínculo entre el gobierno y las comunidades. Es tarea del gobierno de la Nueva Visión voltear sus ojos hacia nuestro origen e impartir justicia histórica.

* Francesco Taboada Tabone cursó la Maestría en Estudios Mesoamericanos de la UNAM con el proyecto de tesis AMO TI MO KAUA, Movimientos sociales de raíz indígena en Morelos. Cineasta, autor de los largometrajes Los Últimos Zapatistas (2000), Pancho Villa, la Revolución no ha terminado (2007), 13 Pueblos en Defensa del Agua, el Aire y la tierra (2009), Tin Tan (2010), y Maguey (2013). Sus obras le han valido a México y Morelos más de treinta premios internacionales. Actualmente filma el largometraje de ficción Revolución del Sur en comunidades indígenas del estado de Morelos. Recibió la presea Cecilio Robelo por su investigación para preservar en cine la memoria oral del zapatismo de los pueblos de Morelos. Su trabajo de investigación en comunidades ha conformado una relación de empatía con las mismas que le ha permitido crear una base social y compartir los anhelos y reivindicaciones históricas de los indígenas morelenses.

[1] Estadísticas del Consejo Consultivo para la Atención a Pueblos Indígenas en Morayta et. al., Los Pueblos Nahuas de Morelos, Atlas etnográfico, Tohuaxca, Togente, Lo Nuestro, Nuestra Gente, Gobierno del estado de Morelos, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México 2011.


Indígenas kakchiqueles y kichés antes de ceremonia en Izapa, México
foto: Fernanda Robinson

martes, 28 de agosto de 2012

TIN TAN EN EL TEATRO OCAMPO


jueves, 16 de agosto de 2012

Cultura viva y cultura de élite


Por Francesco Taboada Tabone*
Este artículo se publicó el 15 de agosto en El Sol de Cuernavaca.

Ceremonia del kokoneton en Cuentepec. Foto Fernanda Robinson

   El origen de la cultura en el territorio que hoy corresoponde al estado de Morelos fue generada por los pueblos indígenas que actualmente son parte de nuestra sociedad. Durante siglos, primero bajo el marco de un mismo proyecto civilizatorio y posteriormente bajo un contexto de opresión colonial y después liberal, se formó en las comunidades un cúmulo de conocimientos que permitieron una reproducción cultural dinámica y vanguardista que hemos heredado. Fue aquí, en tiempos de la Revolución, donde se creó el corrido suriano que dio vida el instrumento conocido como bajo quinto. También aquí se montaron las grandes obras de teatro campesino como la Loa a Agustín Lorenzo, el Reto del Tepozteco y Los Doce Pares de Francia. Es en Morelos donde se genera el gran testimonio de las guerras libertarias en la memoria oral de sus luchadores. La historia contada de boca a boca fue determinante para transmitir no sólo hechos sobresalientes o anécdotas familiares sino sistemas de preservación de la cultura y de transmisión del conocimiento inherentes a los pueblos que no siempre corresponden a los cánones de comprensión de las sociedades semiescolarizadas y mediatizadas en las que vivimos. Recuerdo que cuando entrevisté a don Chon, Concepción Amazende Choca, en Tepalcingo, me contaba: “…vendía frutas porque mi tata me mandaba… así de frutero me metía entre los soldados para escuchar lo que decían y luego, pos contárselo a mi tata… fue por ahí que alcancé a ver a ese que decían emperador, Masimiliano ¿verdá?” A don Chon lo entrevisté en 1998, tenía cien años y su edad no le permitía haber sido testigo de la guerra en contra de los franceses. En ese momento creí espontáneamente que don Chon confundía al imperio con la Revolución. Días después, entrevistando a más veteranos, descubrí que don Chon, como otros, lo que hacía era contar su pequeña historia en primera persona tal y como su abuelo se la había transmitido, es decir, no pretendía haber estado en el tiempo del segundo imperio sino simplemente respetar una metodología de preservación del relato.
Para los pueblos indígenas cada elemento que forma parte de su comunidad es parte de su cultura: las bodas, las fiestas patronales, los rezos, el levantamiento de cruz, la sanación de un enfermo, el pedimento a los aires, la recolección de ranas y renacuajos antes de las lluvias y la de chapulines antes de la cosecha, la zafra, las marchas, las asambleas, contar una historia o representar el mito de la creación. Para los pueblos la cultura se genera en lo cotidiano, en el diario vivir. No es necesario entrar a un recinto a una hora determinada para “ver” cultura. Ésta se construye entre todos, en comunidad y es lo que la hace eminentemente participativa.

Hoy muchas de las proezas culturales de nuestro Morelos se han ido perdiendo debido al franco desprecio que algunos sectores de nuestra sociedad encumbrados en la toma de decisiones han demostrado por la cultura indígena. Desde mediados del siglo pasado se ha iniciado un proceso de extinción de la lengua náhuatl en nuestro territorio. En gran medida gracias a los vanos esfuerzos de la Secretaría de Educación Pública por efectivamente instaurar una justa educación bilingüe en las escuelas rurales. La brecha entre la cosmovisión indígena y la sociedad urbana es cada vez más grande, pues no existe en la toma de decisiones la idea de multiculturalidad y de manera unidireccional se ejecuta una política de imposición de una cultura dominante contraviniendo así a los tratados internacionales que México ha firmado en reiteradas ocasiones y al desarrollo global del planeta en el que la autonomía y la autodeterminación de los pueblos son elementos que hacen a las naciones engrandecerse y evolucionar. Con la línea de imponer y no de proponer una política cultural, los presupuestos para los creadores indígenas han sido limitados comparados a los que se generan para la ciudad capital. Ésto, aunado al desinterés y a la emigración hacia el norte de varios guardianes culturales de los pueblos en los últimos diez años, ha provocado pérdidas en nuestro patrimonio cultural: se ha dejado de representar los Doce Pares de Francia y la Loa; el bajo quinto, instrumento legendario con el que Marciano Silva compuso los corridos más apasionados sobre la gesta zapatista, ya casi no tiene ejecutantes y es muy difícil escucharlo; la lengua madre cada vez se oye menos en Hueyapan, Tetelcingo, Xoxocotla y Santa Catarina, sólo Cuentepec promueve con orgullo el uso de la misma; pocos niños y jóvenes de Jojutla, Cuautla, Temixco, Emiliano Zapata, Jiutepec y Cuernavaca conocen la “cultura viva” de los pueblos. La cultura impuesta también ha creado la percepción de que es necesario ser parte de una élite para “entenderla”, aislando así la participación decidida de los integrantes de la sociedad que son invitados como simples observadores al hecho o evento cultural y no como generadores de cultura.
La nueva administración debe voltear hacia las manifestaciones culturales de los pueblos que son pilar fundacional de la sociedad a la que pertenecemos. La política cultural en Morelos debe generarse de adentro hacia fuera y no al contrario. La nahuatlización debe ser uno de los ejes que permitan la integración de los ciudadanos a una visión local que encuentra su originalidad en lo global. No debemos repetir esquemas sino crear estructuras basados en nuestras sólidas raíces culturales. La nueva autoridad cultural debe forzosamente implementar una dirección de cultura nahua y nahuatlatos deben ser parte del consejo de cultura. Sólo así comenzaremos a dar los primeros pasos para una reconciliación cultural en nuestro estado y comenzar a saldar una deuda histórica que nos permita disfrutar de forma participativa de nuestra propia herencia.

*Francesco Taboada Tabone cursó la maestría en Estudios Mesoamericanos en la UNAM y es autor de los largometrajes 13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra, Los Últimos zapatistas y Tin Tan. www.francescotaboada.com

jueves, 26 de julio de 2012

Se enciende nuevamente la lucha en tEpoZtLaN

Nuevamente se enciende la lucha en Tepoztlan, Morelos. Pueblo heroico que con su lucha detuvo la construcción de un Club de Golf y provocó la caída del gobernador Jorge Carrillo Olea cuya administración protegía e impulsaba el crimen organizado. Hoy nuevamente Tepoztlan se levanta en contra de una carretera que no respeta el Área Natural Protegida y sólo beneficia a quienes la construyen y no a las comunidades. En Morelos a dos meses de retirarse del poder, el PAN desea dejar lo que ha sido su marca como gobierno, el ecocidio.
Se proyecta 13 Pueblos en el zócalo de Tepoztlán el próximo sábado 28 de julio a las 7:30pm.

miércoles, 18 de julio de 2012

La película 13 Pueblos en la Universidad de Bonn, Alemania

El profesor Elmar Schmidt de la Universidad de Bonn en Alemania prepara un ensayo sobre la película 13 Pueblos para su impresión.


"El documental de Francesco Taboada Tabone 13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra (2008) tematiza la resistencia que se ejerce contra diferentes proyectos gubernamentales de construcción en el estado mexicano de Morelos. La obra de Taboada combina la argumentación anti-neoliberal y neozapatista con el discurso medioambiental contemporáneo. Dedica especial atención a la creación de una identidad indígena, comunitaria y ecológicamente sustentable. Sin embargo, el documental trasciende el marco étnico y local de esta identidad. Crea una plataforma común de identificación, disponible para el movimiento anti-neoliberal, a escala ampliada. La imagen evocada del indígena como ‘defensor de la naturaleza’ se vuelve parte de una identidad estratégicamente empleada, capaz de generar capital simbólico para la resistencia a nivel regional, nacional y transnacional."

jueves, 28 de junio de 2012

Francesco Taboada abre espacio en India para el documental mexicano


Por Verenice Urieta
México, 28 Jun. (Notimex).- Presentar por primera vez documentales mexicanos en la India, un país que alberga la industria cinematográfica más grande del mundo, fue un gran reto para el cineasta mexicano Francesco Taboada y la fotógrafa brasileña Fernanda Robinson durante su gira por ese país pluricultural.
Con su participación en el Festival Internacional de Cine "Vibgyor" en Thrissur, Kerala; el de Cine Independiente de Varanasi, y la Fiesta de Sarhul, así como el estreno de su documental "Tin tan", en Nueva Delhi, Taboada se ha convertido en el primer cineasta mexicano en presentar su trabajo documental en esas latitudes.
"Somos pioneros en abrir un espacio para el cine documental mexicano en un país tan importante y cinéfilo como lo es La India (…) hemos abierto las puertas del otro lado del mundo. Muchos de los creadores piensan que el único espacio de visibilidad es Estados Unidos, pero en India hay millones de posibles espectadores", destacó Taboada en entrevista con Notimex.
El documentalista dijo estar orgulloso de representar a su país, México, en el contiene asiático, labor que desempeñó dignamente.
"El público se dio cuenta de la sinceridad con la que estamos tratando los temas de actualidad y con el respeto que le tenemos a nuestra historia a través del cine documental, y eso es hace que nuestro país sea visto con respeto", comentó.
Documentales políticos, de reivindicación histórica, de defensa de los derechos humanos, e incuso una recopilación del Cine de Oro Mexicano, son ejemplo del trabajo multifacético que ha realizado Taboada a lo largo de su carrera, característica que, aseguró, fue una ventaja en esta gira, ya que "siempre hubo un espacio para cada una de nuestras películas".
El cineasta destacó que el público de los pueblos indígenas que visitaron al Este de Calcuta, tuvo una identificación con el documental "Trece Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra", que representa la lucha de los pueblos de Morelos por recuperar el control de los recursos naturales, problemática que también enfrentan ellos.
Los espectadores del Sur de India, señaló, tuvieron la oportunidad de conocer un poco de la historia de México en "Los últimos zapatistas. Héroes olvidados", mientras que las audiencias más urbanas de Nueva Delhi, se sorprendieron al conocer a Germán Valdés, en el documental "Tin tan".
Del reto que representó presentar por primera vez sus documentales en un país tan diferente como lo es India, el cineasta dijo que fue complejo adaptarse al multilingüismo y enfrentarse a un público nuevo y conocedor, sin embargo, se mostró satisfecho con los resultados, pues, aseguró, "el público disfrutó de nuestro trabajo".
Para Taboada, el cine documental mexicano ha crecido de manera notable en la última década, "dio un salto agigantado, en algunas ocasiones, supera la calidad del cine comercial y se ha convertido en un género que las audiencias están pidiendo y nos ha abierto las puertas a los cineastas mexicanas en muchas partes del mundo", labor que pretende seguir realizando.
Por su parte, la fotógrafa y ejecutante de trompeta maya "Hom pax", Fernanda Robinson, quien acompañó al documentalista en su travesía por la India, realizó diversas presentaciones y montó una exhibición de fotografía sobre el maguey, planta representativa de la cultura mexicana.
Señaló que el público indio disfrutó y respondió favorablemente a sus conciertos; "comenzaba a tocar y la gente se acercaba, ellos se unían tocando sus instrumentos, hicimos una improvisación de la que salieron muchas fusiones".
Robinson compartió que tanto el cineasta como ella disfrutaron ser testigos de cómo se desarrolla una cultura tradicionalista, la pasión que tienen por la espiritualidad y los espacios sagrados, "hay un cambio en nosotros, hemos aprendido a ser más tolerantes y a tener más compromiso con nuestra propia cultura, vimos lo importante que es ser nosotros mismos", aseveró.
Finalmente, Taboada reveló que en los próximos meses presentarán "Maguey", que trabaja en su primera película de ficción que estará ambientada en la época de la Revolución Mexicana, y que planea realizar otro proyecto documental con un creador indio y un marroquí, con el que busca fusionar la visión de un cineasta de cada Continente.
Mientras que Fernanda Robinson realizará una exposición con el material fotográfico que capturó en India, el cual le gustaría usar además para la publicación de un libro.
NTX/VLU/MCV